lunes, 22 de agosto de 2011

Vacaciones en Croacia (Parte III)



Última etapa del viaje, la más larga de todas con unos 230km entre Split y Dubrovnic, y 10 más que nos llevaron hasta Cavtat, el pueblo escogido esta vez. Esta sería una etapa más de coche si no fuera por una particularidad, y es  que a mitad de trayecto se tiene que cambiar obligatoriamente de país por lo que durante unos quince minutos nos encontramos en Bosnia-Herzegovina.

A medida que íbamos por la carretera, que recuerda a las Costas del Garraf, con la montaña a la izquierda y el mar a la derecha, poco a poco se empieza a vislumbrar la silueta de Dubrovnic, ciudad que con más expectación esperaba ver. Pasamos por su lado echando un primer vistazo y continuamos hasta nuestro apartamento.

El pueblo, una vez más, un acierto tanto por su tranquilidad como por sus playas, pequeñas calas de agua cristalina.





















El Sábado decidimos ir a visitar finalmente Dubrovnic y seguramente fue la peor de las elecciones de todo el viaje ya que se junto el fin de semana y la gente que hace escapadas rápidas con los cruceros ya que es un punto de escala. Por lo que había tanta, tanta gente que la visita se convirtió en uno de los mayores agobios. Pero ni aún así pudo oscurecer la visita la que es conocida como “La Perla del Adriático”. Callejuelas, edificios y sus impresionantes murallas que rodean la ciudad  hacen de esta una de las visitas más impresionantes.


















ADIOS A TODOS

domingo, 7 de agosto de 2011

Vacaciones en Croacia (parte II)

Vista de Vinjerac
La siguiente parada nos llevó hasta Zadar, más concretamente hasta un pueblecito situado a unos 10km llamado Vinjerac. Lo más destacable de esta zona fue precisamente Vinjerac, por su tranquilidad y por su calma. Es de esos lugares en los que dices que si alguna vez volviera por la zona, volvería a instalarme allí.


 Por supuesto, visitando Zadar, aunque personalmente un poco defraudado ya que esperaba más de la ciudad, si bien pasamos por alto (por desconocimiento y nos enteramos una vez habíamos abandonado Zadar) una de las mejores atracciones que tiene la ciudad, el órgano situado en el paseo marítimo y que suena con el romper de las olas sobre el muelle

 












Siguiente parada vía Split. Siguiendo la costumbre de no hospedarnos en la gran ciudad, esta vez el lugar escogido, y como no, otro acierto, fue la isla de Ciovo, a 20km de Split y justo al lado de Trogir.

Teniamos entendido que Trogir era un lugar bonito, pero la verdad es que no nos lo esperábamos que fuera tanto, por lo que es totalmente recomendable la visita a este pueblo costero con su centro histórico repleto de callejuelas donde vale la pena perderse y aprovechar para cenar en alguno de sus restaurantes con grandes tendencias italianas, ya sea con vistas al puerto, ya sea en el interior de sus calles.
 






 















Merece la pena la visita a Split por ver su centro histórico y como se encuentra en el interior de lo que fue un antiguo palacio. Sus calles, sus tiendas y su vida principal se encuentran en el interior de unas antiguas murallas de lo que fue el palacio del emperador Diocleciano en el s.III. Fuera de este centro histórico peculiar, Split no deja de ser una ciudad como otra con su tráfico y sus calles abarrotadas.
















 Aprovechando la libertad que nos daba el hecho de tener coche, el último día de estancia por la zona, hicimos una excursión al Parque Nacional de Krka. Quizás no tan espectacular como el de Plitvitce pero también impresionante, si bien, por ser no tan extenso y que es posible su baño en alguno de los lagos, la masificación de gente se dejaba notar más. Para aquellos que se encuentren por la zona vale la pena su visita, ya que además de poderte bañar bajo cascadas impresionantes, la aproximación hasta el parque se realiza en barco.

Baño en el lago bajo las impresionantes cascadas

martes, 2 de agosto de 2011

Vacaciones en Croacia (parte I)

Recorrido del viaje
Que mejor manera para pasar el día del cumpleaños que cogiendo un avión con la familia para empezar un viaje. Así que el 15 de Junio nos plantamos en el aeropuerto rumbo Croacia.
Si bien, en primera instancia, el viaje iba a ser únicamente a Dubrovnik y pasar unos cuantos días por las cercanías, finalmente y después de mirarlo, tomamos la acertada decisión de recorrer el país de Norte a Sur, desde Zagreb hasta Dubrovnik, y para eso alquilamos un coche, otra decisión acertada, y así tener total libertad a la hora de hacer cualquier excursión.
Primera parada Zagreb, la capital. Se ha de decir que el primer día fue un poco estresante ya que llegar a una ciudad que no conoces y ponerte a conducir por calles y lugares donde los carteles pueden tener hasta cinco consonantes seguidas, no ayuda mucho, y con eso encontrar el apartamento sin GPS puede llegar a atacar de los nervios.
Nombres típicos de Croacia
La estancia en Zagreb fue únicamente de una noche, así que al día siguiente cogimos rumbo al Parque Nacional de Plitvitce. Aquí el panorama cambia radicalmente y todo el estrés de la gran ciudad se transforma en tranquilidad de los pequeños pueblos.
Por supuesto, visita obligada a los lagos. Al ir con la pequeña Daniela hicimos la visita en dos días, ya que el parque es enorme. Ya desde la misma entrada al parque se puede observar la belleza de los lagos unidos entre ellos por enormes cascadas. La mejor manera de verlos, darse un paseo por los caminos que transcurren entre ellos.









Merece la pena también si se tiene tiempo, visitar las cuevas de Baraceve, situadas en Racovika, a 10km del Parque, y observar por los alrededores de este pueblo como todavía se pueden ver algunos restos de la guerra en casas y carteles.